¿Qué no decir por chat?

Imagen por Carlos R para Pexels.com

Ya no podríamos imaginarnos un mundo sin chats. Aunque aún hay algunos pocos que se resisten a tener un teléfono inteligente, el mundo de hoy se mueve con estas conversaciones instantáneas. Aunque nos han facilitado la vida y cambiaron nuestros hábitos en lo laboral y lo personal, permitiendo conectarnos globalmente, el uso de esta comunicación tiene su lado oscuro.

Según una revisión de estudios liderada por el Doctor Jon Elhai del Departamento de Psiquiatría de la University of Toledo, se demuestra que el uso de teléfonos inteligentes está asociado a depresión, ansiedad, estrés y efectos en la autoestima.

Si este tipo de mensajería genera ansiedad en determinadas situaciones no significa que sea culpa de los teléfonos. Esas sensaciones ya estaban ahí, simplemente se profundizan con las nuevas tecnologías.

Además, cientos de confusiones tanto en lo personal como en lo profesional se dan día a día por depender de teclear en la pantalla en vez de coger el teléfono o, en la mayoría de los casos, hablar en persona.

Estar conectado 24/7 hace que las personas, entre otras cosas, usen estos medios para hablar de temas muy importantes, pero no siempre se hace de la mejor forma o, en otras oportunidades, terminan relegándose a estos espacios conversaciones que simplemente no deberían ocurrir allí.

Ya que vivimos en una era digital y por ahora eso no va a cambiar, es mejor que revises la etiqueta que traen las interacciones en el mundo virtual y que, como en cualquier otro espacio de tu vida, entiendas cómo decir ciertas cosas y cuáles de ellas es mejor decirlas en otros medios.

Terminar una relación

Empecemos con la más obvia. Es una mala idea, pero ocurre más de lo que creemos. ¿Por qué no hacerlo? Aunque la comodidad de la no confrontación te tiente, tu pareja (o futura ex pareja) merece respeto. El chat está hecho para acortar tiempos y distancias, no para explicar que ya no quieres estar más con alguien. Además, terminar por este medio deja la sensación en el aire de que aún faltan cosas por decir y si el objetivo es cerrar un capítulo, es mejor hacerlo a la altura de las circunstancias.

Una subcategoría de esta mala idea es enviar un mensaje sobre cambios en la relación, como pedir tiempo, distancia, salir con otras personas o incluso la conversación de ¿tú y yo qué somos? Simplemente no. Es frío e insensible. Así como no se debe terminar una relación por este medio, tampoco se debería usar un chat para aclarar una situación sentimental

Un mensaje que termine en pelea

Si recibiste un mensaje poco claro que te pone de mal genio, pero no estás del todo seguro de su significado, pide una aclaración y no te lances a responder con una actitud a la defensiva. La comunicación escrita es muy diferente de la comunicación verbal, así que hay muchas posibilidades de que los malos entendidos sean mayores en una forma de mensajería tan corta e instantánea.

No dejes que las peleas sean protagonistas en un chat, sea con tu pareja, tus amigos o tus compañeros de trabajo. Además, como la inmediatez es la característica principal de este medio, puedes terminar diciendo cosas sin pensar y de las cuales te puedes arrepentir.

Quejarte de tu trabajo con la persona equivocada…

O incluso con la persona correcta. Por su puesto que puedes compartir cosas que te insatisfagan con tu trabajo, pero ten cuidado a quién se las dices y cómo queda un registro de esto. Los mensajes de chat muy seguramente no son tan privados como crees y puedes estar compartiendo información sensible que pueda poner en riesgo tu trabajo.

Para evitar chismes lo mejor es hablar claramente con la persona adecuada, por ejemplo, tu jefe o aquel compañero de trabajo con quien se creó el malentendido. Tener estas conversaciones por canales más formales te dará más garantías de que el conflicto se solucione realmente y no se convierta en un chisme.

Hablar de temas que requieren una larga respuesta

Bien sea porque la conversación tiene un peso emocional importante o porque el tema requiere una larga explicación, por ejemplo, en algo laboral, un chat no es el lugar para preguntar algo que requiere muchas líneas y que de todas formas no va a aclarar la situación.

La base de las relaciones está en la comunicación y por eso es necesario identificar el mejor medio para que fluyan. De acuerdo con Elliot D. Lasson, colaborador en el portal Joblink.com, si te das cuenta de que luego de tres mensajes el tema no se ha solucionado, lo mejor es coger el teléfono o presentarte en persona y discutir el asunto. No olvides tampoco que los correos electrónicos no son dinosaurios del pasado. Un correo claro y bien redactado puede ser la primera instancia para hacer una solicitud, en vez de enviar veinte líneas de chat. Si el asunto es de orden personal, con más veras. No dejes que los temas se diluyan por el medio en que los expones.

Una gran disculpa

Aquí el asunto es relativo. No es que no puedas sugerir que te sientes arrepentido por algo en una conversación de chat, pero, como en los otros casos, es un asunto que no se va a tomar con la misma seriedad si lo haces por este medio.

Si te equivocaste es momento de resarcirte. El primer paso es asumir lo que estuvo mal de tu parte. La persona ofendida necesita una disculpa sincera, y definitivamente el chat no es el medio más adecuado para esto. Además, recuerda que un mensaje de chat fácilmente puede ser ignorado y el objetivo final de la comunicación es llegar al mayor entendimiento posible entre las partes, lo cual implicará una conversación más compleja que una tan inmediata.

En conclusión, piensa siempre empáticamente y sé cuidadoso. Ponerse en los zapatos del otro no es posible al cien por ciento, pero puedes hacer el esfuerzo de imaginar la situación desde la otra orilla, sea en el trabajo o en la vida personal.

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