Lo que los hombres están ignorando de la sexualidad femenina

Imagen por Sarah Diniz Outeiro

Stephanie y Brandon se conocieron por Tinder en 2014, se mantuvieron en contacto, trabajaron juntos y terminaron enamorándose en el transcurso del año. Una vez definieron su relación, comenzaron a usar la palabra con A y a tener sexo. Mucho sexo.

Pero con eso Stephanie contrajo una infección vaginal, un cambio en el equilibrio normal de las bacterias vaginales. Típicamente las infecciones vaginales son fáciles de tratar, por lo que ella esperaba poder retomar sus actividades normales en poco tiempo. Pero no fue así. El dolor que Stephanie sentía no se fue al terminar el tratamiento. Se quedó por meses, consultó con decenas de doctores intentando averiguar por qué el dolor continuaba mientras sus exámenes arrojaban resultados normales.

Stephanie no es un caso único. Según reportes de Harvard Medical School el 70% de las personas afectadas por dolor crónico son mujeres.

Tres de cada cuatro mujeres sienten dolor durante el sexo en algún momento de sus vidas, una situación que puede ser temporal o a largo plazo según el Colegio Americano de ginecología y obstetricia. El dolor pélvico crónico definido por la Clínica de Mayo como un dolor en el área bajo el ombligo y en medio de las caderas que puede durar seis meses o más, es solo un tipo de dolor. Puede ser además debilitador y difícil de diagnosticar. Tomó seis meses, y un montón de investigación por cuenta propia, para que finalmente diagnosticaran a Stephanie con vulvodinia, otro tipo de dolor crónico sin causa identificable.

“Era claro que tener sexo le causaba dolor”, le cuenta Brandon a Playboy, explicando que no quería lastimarla. “Era confuso. No entendía y estaba preocupado”.

Hoy Brandon y Stephanie están próximos a casarse. Pero el dolor sigue ahí y es incluso peor. Como millones de mujeres en el mundo, ella intenta manejarlo. Y ambos han hecho ajustes relativos al sexo.

¿Es posible ayudar cuando tu pareja está sufriendo este tipo de dolor y todavía disfrutar de la intimidad? La respuesta corta es sí. Solo hace falta estar dispuesto a aprender y probar nuevas cosas.

“Nunca es normal sentir dolor cuando se tienen relaciones sexuales, a menos que ese sea el objetivo mutuamente acordado”, dice Katherine W. McHugh, ginecóloga de indianápolis especializada en dolor pélvico crónico.

Quisiera que los hombres supieran que no se trata de algo que nos imaginamos. No es un invento para usar como excusa para no tener sexo.

Si tu pareja tiene dolor pélvico generalizado o dolor durante el sexo, debería acudir a un ginecólogo, a un especialista en dolor pélvico o algún otro proveedor de salud experto en el tema. Esto probablemente implicará exámenes para determinar si hay una infección, que puede ser la causa del dolor, y un examen físico completo.

Pero muchas de estas condiciones no se deben a procesos infecciosos o contagiosos. De hecho, el dolor pélvico crónico puede deberse a muchas otras cosas, incluyendo:

  • Endometriosis (Trastorno en el que el tejido que normalmente recubre el útero crece fuera de él)
  • Cistitis intersticial / síndrome de la vejiga dolorosa (dolor recurrente en la vejiga y frecuente necesidad de orinar)
  • Fibromas (Tumores benignos en el útero)
  • Vulvodinia (Dolor en una o múltiples áreas de la vulva)
  • Otros problemas nerviosos o musculoesqueléticos (como la fibromialgia y la disfunción del suelo pélvico)

El dolor puede ir y venir. Puede vincularse con ciertas actividades e incluso se puede ver afectado por el estrés. O puede ser constante.

“La endometriosis se ha apoderado de mi vida”, explica Lindsey, residente en Washington D.C. cuya condición le ha traído desde extremos dolores de espalda y ardor en el estómago a severa hinchazón. Sus dolores, que comenzaron en 2015, son imposibles de predecir. “He tenido relaciones sexuales. Son algo que puedo disfrutar. Pero la endometriosis ha causado que también sea algo desagradable, lo que es realmente complicado”, dice Lindsey. “Definitivamente quisiera una vida sexual saludable con alguien que pueda entender eso”.

El tratamiento para el dolor pélvico crónico puede variar dependiendo de la condición que lo cause y puede incluir medicación, terapia física, cambios en el estilo de vida e incluso cirugía.

“Hay muchas cosas en un plan de tratamiento”, dice McHugh. Y a pesar de que algunas mujeres pueden sentir dolor por meses e incluso años “Hay esperanza para ellas”.

Primero—estés en una relación seria, saliendo con alguien o teniendo sexo casual—debes saber que el dolor pélvico es real. “Quisiera que los hombres supieran que no se trata de algo que nos imaginamos. No es un invento para usar como excusa para no tener sexo”, explica Lindsey. Si una mujer te dice que siente dolor, tómala en serio. Y entiende que puede ser un tema complicado de discutir. También recuerda que una mujer nunca debería sentirse presionada para tener sexo. Si tu pareja quiere tener relaciones, hay cosas que puedes hacer para ayudar y alentar una experiencia placentera para ambos. (Y sin importar lo que hagan, recuerda la importancia de cuidarse)

Una de las cosas que pueden hacer es hablar antes de. McHugh sugiere un ambiente sin presiones, como la cocina. ¿Cómo iniciar? “Pregúntale cómo es su experiencia con el dolor”, dice “Alex” Caroline Robboy, trabajadora social clínica licenciada y fundadora de Sex Therapy en Filadelfia, un grupo centrado en terapia sexual individual y de pareja.

Algunas mujeres hablan de sentir ardor, otras presión. Con el sexo, algunas pueden describir una sensación de dolor punzante que puede ser peor en ciertas posiciones. Así como puede haber experiencias completamente distintas. Además, según McHugh, muchas mujeres también pueden sentirse culpables respecto del dolor aunque no sea algo que puedan controlar. Tras hablar del dolor, pregunta si hay algo que debas saber si van a tener relaciones. “Una pregunta realmente importante, ya que los hombres no sienten ese dolor, es ¿cómo pueden darse cuenta cuando hay dolor?” Explica Robboy.

Esta conversación también puede ser una oportunidad para compartir preocupaciones y sentirse parte de la solución. “Me ha funcionado trabajar para tener una comunicación abierta, y hablar de todo antes”, dice McHugh recalcando que esto ayuda a construir confianza.

Déjate guiar. “Si está sintiendo dolor, vas a querer que ella tome las riendas, así sabes cuándo está lista para continuar, si está lista”, dice Robboy. Eso puede significar desde dejar que ella elija su actividad sexual favorita, hasta permitir que controle todos los movimientos si decide tener relaciones con penetración.

Usa lubricante. “Algunas veces cuando hay dolor, esto se debe a una falta de lubricación”, dice Robboy. Un buen lubricante es tu mejor amigo. Y usarlo no significa que estás fallando. El lubricante a base de silicona puede ser una buena opción a menos que tu pareja tenga vaginitis (inflamación vaginal), secreción o irritación. En estos casos, así no dure tanto tiempo, el lubricante a base de agua es una mejor opción. (Si tu método anticonceptivo son los condones, nunca uses lubricante a base de aceite, pues puede causar que se rompan y nadie quiere que eso pase)

Prueben con distintas posiciones y técnicas. La clave está en la creatividad. “Puede que te centres en la presión, en el ritmo, en ciertas partes del cuerpo o en sonidos. Tal vez la semana siguiente la clave será la visualización”, dice Robboy. Algunas posiciones serán más placenteras que otras, algunas mujeres preferirán la posición del misionero y otras el sexo anal. Lo importante es preguntar qué le gusta y estar dispuesto a experimentar.

Sexo no es solo penetración. Sí, es un clásico. Pero otros tipos de sexo también son buenos. Si la penetración causa dolor, el sexo oral puede ser algo para añadir al menú. También podrías considerar cosas como masturbación mutua, juguetes sexuales (como vibradores), o incluso masajes.  

“Una vez entiendes cómo funciona el cuerpo de alguien y esa persona se siente cómoda y sexy, tienes una base mucho más sólida que si comienzas con penetración”, dice Robboy. “Y luego, si comienza a doler, tienes muchos más lugares en los que centrarte para continuar la diversión”.

Presta atención y comunícate. “A veces te dirá cuando algo duele”, dice Robboy. O puede que lidie con el dolor redirigiendo tus atenciones a otras partes. Otra alternativa es que evite por completo decir o demostrar que algo duele porque intenta ignorarlo o complacerte, así que es importante que preguntes para asegurarte que ella esté bien. Y también considera preguntarle de nuevo después y hablar de la experiencia.

Cuidado con las expectativas. A veces el dolor puede hacer que cosas básicas como sentarse o usar pantalones ajustados sean algo complicado. O puede que la agote. Como cualquier otra persona también puede que no esté de humor para ello. Por eso puede que el sexo no sea siquiera una posibilidad. Si esto sucede, intenta ser comprensivo y estar dispuesto a posponerlo. Puede que la situación resulte tan frustrante para ella como lo es para ti, incluso más.

Considera consultar con un profesional. Cuando se trata de un tema a largo plazo, puede que prefiera hablar con un terapeuta. Esto te puede ayudar al sugerir nuevas formas de tener intimidad u ofrecer consejo si alguno de los dos se siente deprimido o está lidiando con problemas de culpa. También puedes preguntarle a tu pareja si ella quiere que la acompañes a alguna cita médica. “A menudo veo pacientes con sus parejas”, comenta McHugh. Sé paciente. Llevar las cosas lentamente te da tiempo para descubrir formas novedosas y placenteras de conectar.

“El resultado final luego de que una pareja pasa por esto, vale completamente la pena y la energía invertida”, explica McHugh. Otra cosa genial “El sexo se vuelve algo realmente maravilloso porque está dedicado al placer del otro”, añade McHugh

Así que apóyense entre ustedes. Vendrán mejores tiempos.

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