La importancia de compartir tu estado de ITS con tu pareja

¿Hablar de las ITS con mi pareja? Parece obvio, pero pocos lo hacen.
Imagen por pexels.com

Empezar una charla sobre las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) con la persona que vas a tener sexo no parece un escenario divertido. El tabú frente a todo lo que tenga que ver con sexo hace difícil discutir en términos francos nuestro estado de salud en esa materia, algo que es vital.

Este silencio tan perjudicial nos afecta a todos. No solo hay problemas para hablarlo con la pareja sino con nosotros mismos. ¿Cuándo fue la última vez que te hiciste un examen para saber si tienes alguna ITS? ¿Alguna vez te has hecho uno?

El miedo a saber, el estigma que se espera en caso de encontrar un “positivo” y la comodidad de ignorar el tema hace que creamos que eso es algo que le pasa a los demás, a nosotros no. Pero la realidad es otra. Las ITS son más comunes de lo que creemos y hablar de salud sexual no se restringe a un tema de adolescentes. Según el Ministerio de Salud de Colombia, la población entre los 20 y los 35 años es la que registró mayor número de consultas por ITS.

¿Más cifras? De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, cada día, más de un millón de personas contraen una ITS, al año 357 millones de personas contraen alguna de las cuatro infecciones más comunes: clamidiasis, gonorrea, sífilis o tricomoniasis y, al menos en Estados Unidos, una de cada dos personas sexualmente activas contraerá una ITS antes de los 25 años.

Una barrera, tal vez la más dura de franquear, es la falsa creencia que las ITS solo las adquieren ciertas personas y que nunca nos va a tocar. Gracias a mi grupo más cercano de amigas aprendí que hacerse un examen de ITS es algo básico si se tiene una vida sexual activa.

Si bien la información está a la distancia de un clic, los mitos alrededor de la salud sexual lo vuelven un tema complicado y nebuloso. El universo de internet hace que encontremos información diversa y a veces poco precisa sobre lo que puede pasarnos, por eso es importante tener criterio a la hora de filtrar la información que consultamos y visitar páginas de instituciones reconocidas. Profamilia, por ejemplo, tiene una sección de preguntas y respuestas comunes que son un buen punto de inicio para resolver dudas. Pero, más allá de resolver una inquietud puntual, es fundamental que asistamos al médico para examinarnos y tener certeza de cómo está nuestra salud sexual (todos los planes de promoción y prevención de las EPS incluyen este tipo de atención).

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Además de conocer tu estado de salud sexual, el siguiente paso es compartirlo con tu pareja o tu futura pareja. No es una conversación sencilla pero tampoco tiene que ser tan complicada.

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Cuando uno de mis mejores amigos me contó que tenía herpes genital o cuando una amiga estuvo en la clínica luego de que su ginecóloga le dijera que tenía indicios de portar el Virus del Papiloma Humano (VPH), las historias se volvieron más cercanas. Pude ponerle cara a algo que le pasa a muchas personas.

Para mi amiga el temor no solo recaía en conservar su salud y su vida, dada la probabilidad de contraer un posterior cáncer de cuello uterino cuando se tiene VPH. Su gran temor también tenía que ver con cómo contarle a su novio, para el cual ella era su primera pareja sexual y quien posiblemente ahora era portador del mismo virus.

Además de conocer tu estado de salud sexual, el siguiente paso es compartirlo con tu pareja o tu futura pareja. No es una conversación sencilla pero tampoco tiene que ser tan complicada. Este es un asunto de doble vía: también debes saber cuál es el estado de tu compañero. Nuestra sexualidad es un aspecto íntimo y por eso puede ser una de nuestras facetas más vulnerables, por eso es fundamental ser honesto en este punto.

Por supuesto el ideal es prevenir y hacer un uso correcto del condón, pero si piensas en lo comunes que son las ITS podrás dimensionar que si te llega el turno a ti, lo más posible es que en tu círculo social haya alguien que esté o haya pasado por una situación similar.

El temor a que te dejen, a que cuenten esa información tan privada que compartiste o al rechazo en general pueden ser difíciles de vencer, pero no deben detenerte de ser honesto contigo mismo y con quien compartes tus momentos más íntimos.

Esta conversación no debe ser hecha a la carrera. Si tienes alguna ITS y ya sabes que vas a tener sexo con esa persona, busca el espacio en otro momento para hablar con tranquilidad sobre qué ocurre contigo. Sé claro, no des rodeos ni necesariamente des explicaciones de tu pasado ni de cómo contrajiste la infección, a menos que quieras hacerlo. Como dice Kryss Shane, empezar con un “Antes de que lleguemos a otro nivel tengo que contarte que…” es una buena forma de comenzar y luego puedes explicar con claridad cuál es tu situación, por ejemplo, diciendo “Me diagnosticaron…” y “Mi estado actual es…”. Para esto es muy importante que tú ya tengas información bastante clara sobre cuál es tu estado y así puedas responder las preguntas que surjan.

No sabemos cómo va a reaccionar el otro, cada persona necesita sus propios tiempos para asimilar una noticia. En cualquier ser honesto con un tema tan importante como este es el camino correcto para empezar a desestigmatizar tu salud y debes sentirte orgulloso de hacerlo. Más allá de dar el primer paso y hacerte los exámenes correspondientes, es fundamental que tu actual o futura pareja sexual conversen con franqueza y prevengan una situación complicada para ambos.

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