La Filosofía Playboy - PARTE II: Feminismo

Este artículo sale en la edición impresa de PLAYBOY COLOMBIA de diciembre 2017 

Feminismo. Como el amor, esta palabra implica significados distintos para muchas personas. A simple vista, el feminismo tiene una definición sencilla que evoca igualdad de derechos para las mujeres. Sin embargo, carga con un peso entre líneas que genera un gran debate hoy al igual que durante el siglo pasado. A lo largo del camino, PLAYBOY ha sido un defensor de dicho movimiento y, dependiendo de a quién le preguntes, su enemigo.

La relación entre PLAYBOY y el feminismo comenzó durante su segunda ola.

Después de conquistar el derecho al voto en 1920, las mujeres estadounidenses comenzaron a tener otras aspiraciones sociales y políticas después de la Segunda Guerra Mundial. Una especie de renacimiento afloraba mientras el país entraba en los años 50, promoviendo un debate acerca de los moralismos sexuales y los roles de género.

Este cambio de mentalidad, que fue desarrollándose en las dos siguientes décadas, terminó en una revolución cultural y social. Sin duda alguna, la segunda ola desafió el lugar de las mujeres en una sociedad que esperaba que fueran amas de casa dóciles y que, sobre todo, no se apropiaran de su propia sexualidad.

PLAYBOY ocupó un espacio fundamental al utilizar sus páginas para explorar las curiosidades del sexo, los derechos individuales y al replantear lo que significa ser una persona crítica. Mientras tanto celebraba el placer. Nuestras sesiones fotográficas no solo asustaban a los religiosos radicales; también perturbaban y ofendían a muchas feministas. Era frecuente que en muchos círculos feministas se equiparara a PLAYBOY con los retrógrados que insistían en que las mujeres no eran personas calificadas ni eran dueñas de su sexualidad.

En 1963, la periodista —y futuro ícono feminista— Gloria Steinem escribió una pieza muy popular para la revista Show en la que exponía su punto de vista acerca del ambiente laboral negativo dentro de uno de los clubes de Playboy. Aunque Internet no existía en esos días, podría decirse que el artículo se viralizó. Entre sus hallazgos estuvo el Bunny Manual, una guía para las nuevas contrataciones, donde se insinuaba que “las meseras pueden emplear muchos medios para estimular el consumo de licor en el Club”. El debate nacional empezó a mover su foco entre el puesto de votación y las alcobas.

Medio siglo después, mientras navegamos sobre la ola del feminismo en tiempo real, nos encontramos en un terreno más bien confuso. Muchas de las influenciadoras feministas de la actualidad, incluyendo a Beyoncé, Ellen DeGeneres y Lena Dunham, han reconocido a PLAYBOY mientras honran también el trabajo de feministas pioneras como Steinem. Si personajes tan relevantes como ellas logran equilibrar de esa forma sus ideas, entonces de nuevo surge la pregunta: ¿Qué es el feminismo?

Para nosotros la respuesta es simple. Es el derecho que cada una tiene de escoger la vida que quiere vivir.

El problema no se tiene que ver tanto con la definición de feminismo, se concentra en cómo interpretamos el sexo hoy. Entre la década de los 60 y los 70, Steinem y otras feministas establecieron argumentos necesarios para la época, incluso atacando a PLAYBOY durante el proceso. Ellas declararon y reafirmaron que las mujeres eran y siempre serán mucho más que objetos sexuales. Dejando a un lado que hemos establecido el mismo punto en repetidas ocasiones durante 64 años, PLAYBOY señaló como falacia la idea de que el sexo es el enemigo. Para nosotros esa percepción contradice la definición del feminismo y los más saludables deseos humanos.

Recuerdo una declaración que mi padre hizo en Esquire en el año 2002: “Las mujeres son las principales beneficiarias de la revolución sexual. Les ha permitido ser seres sexuales de forma natural como lo son los hombres. Es eso lo que el feminismo debió hacer siempre. Desafortunadamente, junto al feminismo, ha existido una tendencia puritana, un elemento prohibicionista que está contra el sexo”.

Aunque mucho de eso es cierto, yo estoy en desacuerdo. Todos somos hemos sido beneficiados por la revolución sexual porque ha permitido que tanto hombres como mujeres logremos declarar con una voz colectiva que a todos nos gusta el sexo.

Cada hombre y mujer inteligente debe desear ser un objeto sexual. Satanizar ese deseo niega un componente esencial de lo que nos hace humanos, de lo que nos permite conectar en un plano que puede ser difícil de explicar, de aquello que permite nuestra propia existencia.

Existirán otros movimientos, y también participaremos en ellos. Pero mientras estemos en este será claro como el agua, que la Filosofía PLAYBOY hoy y mañana será tan feminista como sea posible.

ENTREVISTA
PLAYBOY

TE PODRÍA INTERESAR

Tom Petty
20 preguntas: Tom Petty

P1 Diste una dura batalla en los medios para que tu disco Hard Promises costara menos de U$8.98, ¿cuánto va

RECOMENDADOS

¡Vamos a comer cerdo!

Este artículo sale en la edición impresa de PLAYBOY COLOMBIA de diciembre de 2017  Desde la comida callejera hasta la

¡Vamos a correr!

Cada año en Colombia se realizan casi 100 carreras en diferentes ciudades del país, incluyendo maratones, medias maratones, carreras recreativas

FICCIÓN

ÚLTIMOS ARTÍCULOS