El hermoso y estrafalario futuro de Poppy

Imagen por Island Records

A medida que el “valle inquietante” sobre los robots se desmorona (esa hipótesis de la robótica que dice que cuando los robots se parecen mucho a los humanos nos generan rechazo), con el tiempo también se irán desvaneciendo nuestros sentimientos de incomodidad y desconcierto hacia esos “casi humanos”. Mientras eso pasa, tenemos a Poppy, una artista dedicada al performance en forma de android-pop-star, que juega con esa respuesta emocional como si fuera su parquecito de juegos virtual.

Como si fuera un personaje de la serie Westworld en la cúspide de la sensibilidad, el performance de Poppy tiene la intención de desafiar nuestras nociones de lo que significa ser humano en la era moderna; está diseñada a nuestra imagen y semejanza, y lo que eso refleja es más perturbador que el comportamiento de cualquier androide. Su mentor, Titanic Sinclair, envolvió este concepto, y a la misma Poppy, en el empaque de música pop para darle así un carácter dulce.

Poppy, vestida al estilo Harajuku, hizo su debut digital en YouTube en 2015 con “I'm Poppy”. En el video básicamente repitió esa frase durante 10 minutos mientras posaba para la cámara. Volverse viral es una de sus razones de ser, y con más de 18 millones de visitas, las razones para continuar y expandir el universo Poppy se volvieron aún más convincentes.

Poppy no tiene una historia de fondo. Si bien hay una gran cantidad de teorías en internet sobre su origen, escarbar cualquier cosa más allá del personaje requiere de un trabajo de detective.

Aunque no le gusta hablar de sus días antes de ser Poppy, se supone que la intérprete fue inicialmente conocida como Moriah Pereira, una pequeña de pelo castaño que interpretó a Mini Bloodbath en una liga de derby de Boston llamada The Nutcrackers. Mini Bloodbath no duró mucho pues la escena musical de Nashville la atrapó. HeyHiHello fue la primera banda que lideró como cantante de rock alternativo con algunos indicios del techno-pop futurista que tiene su música hoy. Una página archivada de MySpace la muestra haciendo covers de canciones clásicas de una manera poco común. Cualquier evidencia adicional de su forma de vida humana ha sido borrada en un esfuerzo calculado para crear los mitos y mantener la mística de su personaje.

Titanic Sinclair entró en escena en 2014. Pereira conoció al director/compositor poco después de irse a vivir a Los Ángeles. Los unió la escena de compositores. “Pensé que se veía interesante, y nos hicimos amigos. Luego tuve que averiguar más sobre él y lo que quería en su vida”, dice Poppy en su entrevista con Playboy. “Era similar a lo que yo quería en la mía. Él no tenía mucho interés en hacer videos, pero le rogué. Le dije: ‘Si haces videos conmigo, prometo que va a ser divertido y podemos hacer lo que queramos’, y eso es lo que hicimos”.

Imagínate una colaboración hipotética entre Andy Kaufman y Marilyn Manson intervenida por los creadores de éxitos musicales y tendrás una idea de qué esperar de los más de 300 videos de Poppy. Ella es como la Edie Sedgwick (musa de Warhol) de un Sinclair “Warholiano”.

Hay un video de una hora en la que solo lee pasajes bíblicos en voz alta. En otro, aparece vestida con una blusa rosa de lentejuelas y come algodón de azúcar en silencio. Incluso tiene un cover de Habana de Camila Cabello (uno en el que Poppy se mantiene siempre en su personaje con su aterradora voz robótica). Cuando se le pregunta quién la inspira, Poppy enumera a un grupo de personas a las que estima—Jeff Koons, Andy Warhol, David Lynch, Salvador Dalí— y esa influencia se hace evidente en los videos.

“Lo que me atrajo de Andy Warhol fue lo limpia que es su estética y lo pop que es”, dice ella. “Con la lata de sopa Campbell, te da una perspectiva diferente. Se ha visto muchas veces antes, pero cuando Andy Warhol lo hace, es diferente. Con Jeff Koons, me gusta mucho la inocencia y la alegría. De Salvador Dalí, me gusta la seriedad de su trabajo y cómo te hace sentir un poco incómodo”.

Usando fondos en colores pastel y música suave en el fondo, sus videos tienen un efecto casi benzodiacepínico en el cuerpo y la mente. El pelo como de muñeca cubre sus llamativos ojos, que se comportan de manera desconcertante como si fueran partes mecánicas, parpadeando como si estuvieran ejecutando un programa.

· 

Ellos no quieren que hable sobre eso, pero realmente me gusta hablar durante las entrevistas. Puedo decirle a la gente lo que estoy pensando.

·

Para llenar el vacío de sus orígenes han empezado a circular rumores. Fábulas llenas de mensajes subliminales. Cuando se le pregunta acerca de sus vínculos con los llamados Illuminati (Poppy a menudo emplea imágenes asociadas con la sociedad secreta), inocentemente dice: “No sé qué es eso”.

Se especulaba que Sinclair le había lavado el cerebro. Los fanáticos llegaron a decir que estaba siendo retenida en contra de su voluntad. Algunos dijeron que él le decía lo que debía responder durante las entrevistas a través de un auricular al estilo de Cyrano de Bergerac. Pero Poppy, muy inteligente y muy autónoma en las entrevistas, ignora los rumores.

“Ellos no quieren que hable sobre eso, pero realmente me gusta hablar durante las entrevistas”, responde Poppy usando “ellos” para referirse, aparentemente a dos misteriosas entidades que la vigilan. “Puedo decirle a la gente lo que estoy pensando”. No hay ninguna cámara observándola durante nuestra conversación. Su voz contiene la misma inocencia que se ha vuelto característica en el personaje, pero en esta ocasión tiene más profundidad.

Para Poppy era casi imposible no tener éxito en la música, gracias a sus devotos seguidores en YouTube. De hecho, ella sigue los pasos de esas estrellas de la música que inicialmente obtuvieron admiradores a través del sitio de videos, incluidos Justin Bieber y Lana Del Rey. Poppy comenzó con sus videos extravagantes, y la transición a estrella del pop pareció ser un paso natural.

Su segundo álbum con el sello discográfico de Diplo Mad Decent, Am I A Girl ?, fue lanzado, apropiadamente, en Halloween. Lleva a quien lo escucha en un viaje salvaje e incluye canciones con Grimes y Diplo, este último ha trabajado en la popular canción Time Is Up, que Poppy presentó este año en el Late Late Show. Am I A Girl?  con un fuerte sonido electrónico con riffs de guitarra esporádicos, típicos del metal, insinuaciones de Kate Bush y breves momentos de Madonna. Está compuesto por los ritmos profundos característicos de Diplo, con un toque de Jem y the Holograms.

“Tengo mucho control creativo, y eso es algo que, como un artista, es muy liberador”, dice Poppy. “Siempre escuchas historias sobre artistas que no pueden hacer lo que quieren, pero puedo hacer lo que quiero todos los días, y ese es el mejor regalo”.

 

ENTREVISTA
PLAYBOY

TE PODRÍA INTERESAR

2017 Playmate Review

Este artículo sale en la edición impresa de PLAYBOY COLOMBIA de febrero de 2018 Escoger la Playmate de 2018 entre

RECOMENDADOS

¡Vamos a comer cerdo!

Este artículo sale en la edición impresa de PLAYBOY COLOMBIA de diciembre de 2017  Desde la comida callejera hasta la

¡Vamos a correr!

Cada año en Colombia se realizan casi 100 carreras en diferentes ciudades del país, incluyendo maratones, medias maratones, carreras recreativas

El poder de la Ayahuasca

La respuesta de Tim fue corta y dulce. “Este es el mejor mensaje que he recibido. Te mando el dato con todo el gusto”, escribió.

FICCIÓN

ÚLTIMOS ARTÍCULOS