Cannes, prohibiciones y especulación

El festival de cine más importante del mundo regresa entre regulaciones a la prensa y vetos “millenialistas”

Imagen por Mediateca / www.cannes.com

Este artículo sale en la edición impresa de PLAYBOY COLOMBIA de abril - mayo de 2018

El mundo cambia, pero Cannes, que aplaude la vanguardia y excelencia cinematográfica, no se inmuta. Celebra 71 ediciones con una sonrisa arrogante. Ha anunciado la prohibición a las selfies, no habrá películas estrenadas vía streaming y han muerto las sesiones de prensa. Castiga por igual la vulgar vanidad, las innovaciones en distribución y el ejercicio crítico sobre la cinematografía.

Su director, Thierry Frémaux, ha argumentado que las funciones de prensa influían en el destino de las películas. Se ofrecían en la mañana, los estrenos sucedían en las noches, el vértigo en la comunicación ha incidido en agentes de ventas y programadores, los productores enfrentaban su estreno ante audiencias predispuestas.

Anualmente más de 1800 películas llegan a los equipos de selección del festival, 300 o 400 son puestas en consideración y solo 20 entran en la selección oficial. El escrutinio es feroz. Frémaux se refirió a esto: “Tienes años buenos y malos. Es como el vino”.

Hay dos costumbres en Cannes que resultan peligrosas para los filmes. Por un lado, es normal que la audiencia se levante y salga del teatro, hay muchas cosas que ver y nadie se sacrifica por algo que no enamora. La segunda son los abucheos, algo que para Frémaux resulta tras una comprensión limitada del cine: “Algunas películas son como una pintura de Picasso o Mark Rothko, no nos han educado para comprenderlas”, expresó.

Inevitablemente la situación cambiará dramáticamente para los 4000 medios que cubren el festival. Se estima que dos tercios de la prensa verán afectada su labor. Fipresci, que agrupa a críticos internacionales, pidió que se mantuvieran las funciones de prensa con restricciones sobre las fechas de publicación. Frémaux no ha dado su brazo a torcer y además ha sido enfático en cuanto a las selfies, que considera un asunto “ridículo y grotesco”. Logísticamente causan un infierno, demoran el ingreso y “distorsionan” la imagen del festival, causando un “desorden indeseado”.

Con las plataformas de streaming resulta más complejo. Red Hastings, CEO de Netflix, había manifestado que “Netflix busca liberar al cine de sus cadenas”. Frémaux ha dicho que para él “una vieja sala de cine es tan importante como la Scala de Milán para la ópera”; que si “el cine está destinado a morir, Cannes morirá defendiéndolo”. El festival ha sido pionero en formatos de exhibición. En 2002 fue el primero en proyectar cintas digitales, que terminaron imponiéndose, aunque los exhibidores se opusieron. El año anterior, con la presentación de Okja y The Meyerwitz Stories —de Netflix— fue agridulce. Las películas que no sean pensadas para salas de cine no podrán optar por premios. El debate ha ido más allá. ¿Es el cine un formato o un lenguaje?

Por ahora, pesa más la protección de la industria. “La historia del cine es una y la de Internet es otra”, expresó Frémaux. En la discusión sobre lenguaje cinematográfico y soportes, Cannes ha abierto la puerta a las series. Canneseries tendrá la primera edición de una competencia (y mercado) de series en la que ha sorprendido la participación latina y colombiana: un proyecto colombiano bajo la dirección de Jaques Toulemonde (Anna); Camionero, thriller protagonizado por Juana Acosta estará entre los proyectos web. En la selección oficial estará When Heroes Fly, proyecto israelita rodado en Colombia, dirigido por Omri Givon y producido por Spiro Films, responsables de Hostages. Competirá con Aquí en la tierra de Gael García Bernal; Félix de Cesc Gay (Truman); y Miguel, coproducción que cuenta la historia de un chico adoptado en busca de sus raíces.

En el apartado especulativo de largometrajes locales hay tres nombres sonando: Pájaros de verano de Ciro Guerra inaugurará la Quincena de Realizadores de Cannes, siendo la primera película latinoamericana en abrir esta sección;; Niña errante de Rubén Mendoza; y Calentura, la épica sobre artistas urbanos de Buenaventura. De Latinoamérica se habla sobre La quietud de Pablo Trapero; Roma, con la que Alfonso Cuarón volvió a rodar en México; y Where Life is Born, del mexicano Carlos Reygadas (mejor director en Cannes por Post Tenebras Lux, 2012) se suman a la esperada Everybody Knows, de Aasghar Farhadi (A Separation), protagonizada por Ricardo Darín, Javier Bardem y Penélope Cruz. Destaca Loro de Paolo Sorrentino (La gran belleza). Nombres como Naomi Kawazee, Damian Chazelle, Jacques Audiard, Jean Luc Godard, Terrence Mallick, Xavier Dollan o Yorgos Lanthimos están en la baraja.

Frémaux hará su jugada, ganará con ases y jokers, grandes películas y escándalos —Lars Von Trier y Gaspar Noé están bajo la manga—. En Cannes el cine ha escrito páginas brillantes. Es una institución y es poder. Resulta imposible sustraerse a las mecánicas del dominio. La limitación al ejercicio crítico llevará a la información conveniente, los medios entrevistarán a directores de películas que no han visto. La insistencia en regresar a tiempos de grandeza, las cruzadas temerarias demuestran la inseguridad en una selección comprometida con grandes engranajes. Para muchos El cuadrado, ganadora del año anterior, representa todo: literal, antiintelectual, contradictoria, escandalosamente conveniente

 

ENTREVISTA
PLAYBOY

TE PODRÍA INTERESAR

RECOMENDADOS

¡Vamos a correr!

Cada año en Colombia se realizan casi 100 carreras en diferentes ciudades del país, incluyendo maratones, medias maratones, carreras recreativas

FICCIÓN

ÚLTIMOS ARTÍCULOS