Amber Doyle, sastre de celebridades, te enseña cómo escoger el traje perfecto

¿Quién mejor que la mujer que viste a Janelle Monae y Snoop Dog para que nos quite ciertas dudas?
Imagen por Playboy

Amber Doyle es una reconocida sastre y diseñadora especializada en trajes hechos a la medida. Sus clientes incluyen a Janelle Monae y Snoop Dog, como muchas personas que no son famosas para que aprecian el arte de un traje bien hecho. Con el objetivo de cambiar el mundo con un traje a la vez, Doyle le dio a PLAYBOY algunos consejos para los novatos en el tema.

¿Cuáles son las cosas que no hacen bien los hombres cuando compran un traje nuevo?

“Las peores cosas son las más obvias” dice Doyle. Y mientras uno puede asumir que hay determinadas “cosas obvias” para todo el mundo, digamos como que el Long Island Iced Tea te va a dar un guayabo garantizado. Entonces, comenzamos: Caballeros, luego de comprar un traje hay que quitar los hilos que cierran las aberturas de la chaqueta antes de salir en público. “No importa dónde compres el traje”, dice Doyle. “Si dejas esos hilos blancos, no es lindo. O cuando dejas la marquilla en los puños. No se ve bien”. Doyle es reconocida por ayudar a completos extraños que se encuentra en la calle, una especie de héroe para las personas que no son diestras en el tema. “Procuro hacerlo con una sonrisa y una palmada en la espalda. ‘Ay, tienes algo en tu chaqueta. Déjame te ayudo’, y dejo que siga con su camino”.

“No importa si el traje es costoso o no si no se ajusta bien”. Mientras la horma, hasta cierto punto, depende del gusto personal y las siluetas del momento, hay algunas reglas Doyle siempre cumple. “Cuando estás usando una chaqueta con una camisa de botones debajo, siempre tienes que tener entre medio centímetro y centímetro y medio para que se vea el puño de la camisa”. Como un tobillo Victoriano, “mostrar ese pedacito de puño de camisa blanca es más favorecedor, te verás más guapo e impactante”.

Para el largo del pantalón, hay que tener en cuenta el quiebre, esto significa ese doblez que queda en la bota del pantalón cuando pega con el zapato. Mientras Doyle prefiere un largo un poco más corto, “para un traje que se usa para el trabajo, ya es demasiado. Creo que es mucho mejor cuando el dobladillo tiene una buena caída sobre el zapato, así cuando caminas o cruzas las piernas no se suba demasiado”.

La chaqueta también debe tener una horma proporcional al cuerpo. Doyle advierte que “si una chaqueta es muy larga, se ve desmesurado. Si la chaqueta es muy corta, se verá como si te hubieras puesto un traje encogido, y a menos que sea hecho por Thom Browne, probablemente no esté bien hecho”. Una guía general es que, cuando tus brazos estén a los lados, el dobladillo de la parte de abajo de la chaqueta debería tocar el nudillo del dedo gordo. No más cavernícolas.

A parte de la horma, ¿qué deben buscar los hombres cuando compran un traje?

Si estás empezando en el tema y vas a comprar tu primer traje, “uno gris oscuro o azul oscuro siempre van a estar de moda”. Pero la ola tipo Gucci en la moda ha hecho que los trajes inspirados en Mad Men que han dominado la última década pasen a un lado y se vea un cambio hacia una tendencia más glam, inspirada en los setenta. Doyle, por ejemplo, está emocionada con este tema. “Le doy la bienvenida a las solapas grandes. Me encanta el terciopelo, las joyas y los estampados metálicos. Pero esto viene de una persona que cree en la fantasía, el glamour y el rock n roll”. Si crees que no estás listo para usar un esmoquin dorado de lamé (aunque Doyle considera que deberías considerarlo), ella recomienda que tomes riesgos con las chaquetas deportivas. “Puede jugar un poco más con ellas. Con solo la chaqueta no tiene que ser únicamente de un color audaz”. Y si un traje cruzado te recuerda a Gordon Gekko o a un tipo que está por hacerte una oferta que no vas a poder rechazar, es tiempo de reevaluar. Doyle dice, “me encanta que la gente esté usando otra vez trajes cruzados. Creo que se ven tan bien. Las personas creen que si usan un traje de este tipo de se van a ver mayores, pero de hecho adelgazan la figura porque tienes que mantenerlo abotonado para verte elegante y bien vestido”.

Si no puedes pagarlo, Doyle recomienda invertir en un traje que pueda puedas usar por muchos años, ya sea hecho a la medida o de un diseñador. “No hay nada más sexy que un hombre o una mujer usando un buen traje. Este traje debería durarte muchos años si está bien hecho. No es desechable. No es moda rápida. Debería ser atemporal”. Con un traje barato, es probable que estemos hablando de tejidos hechos de poliéster todo lo contrario a un paño de lana, por ejemplo, y la chaqueta no va a tener la forma que debería. ¿Qué significa esto? Para que el saco se ajuste al torso correctamente, la tela exterior tiene que ir unida a una lona, una tela más rígida normalmente hecha de crin de caballo que hace la diferencia entre una construcción hecha a la medida y un poncho drapeado. Un traje de calidad va a tener esta lona cosida a mano directamente a la tela, mientras que los que son producidos en masa utilizan unos forros que están básicamente pegados. Doyle advierte, “solo con el proceso de lavandería o cuidado normal, una chaqueta pegada va a empezar a fruncirse después de un tiempo. Mientras que, con un traje con la lona, esta se va a empezar a amoldar a tu cuerpo. Básicamente se convierte en una parte de ti”.

¿Por qué debería importar?

Un traje no hace a un hombre (créenos lo que decimos hay muchos idiotas caminando por ahí con trajes de lana italiana), pero hay una yo no sé qué que puede irradiar un hombre que tenga puesto un traje bien hecho y esto es lo que mueve a Doyle. “Siempre me ha gustado a la idea de que te puedes poner algo y que esto te transforme. Puede cambiar tu energía y como te ves durante el día, darte poderes mágicos. Especialmente con un traje que te quede bien y se sienta bien. Lo ves; cuando alguien se pone uno, les da un impulso extra de confianza. Amo el concepto de que la ropa puede hacer esto. Creo en él”.

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